
Para reír, para llorar, para enamorarse, para conocerse a uno mismo
Cada vez que mi amigo Toni y yo hablamos por teléfono, cumplimos el ritual sagrado de recomendarnos algunos libros. Tras lanzar al aire dos o tres títulos, siempre terminamos preguntando: «Pero, bueno, ¿tú para qué lo quieres?» Porque un libro no se recomienda al azar, a no ser que conozcas a la perfección qué quiere tu amigo o cuáles son sus últimos gustos literarios. Un libro es como un fármaco: de su correcta receta y administración depende que siente bien o mal, que se atragante, que provoque una úlcera o, por el contrario, que cure problemas del alma para siempre. Los libros que suelo recomendar, según para cada caso, son los siguientes:
Para reír
- Azucena, que juega al tenis, de Manuel Hidalgo
- La conjura de los necios, de John Kennedy Toole
- Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza
Para emocionarse
- Castilla, de Azorín
- Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
- Cuento de Navidad, de Charles Dickens
- Desayuno en Tiffany’s, de Truman Capote
- El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez
- El año del francés, de Juan Pedro Aparicio
- El árbol de la ciencia, de Pío Baroja
- El bosque animado, de Wenceslao Fernández Flórez
- El desorden de tu nombre, de Juan José Millás
- El Palacio de la Luna, de Paul Auster
- El príncipe destronado, de Miguel Delibes
- Galíndez, de Manuel Vázquez Montalbán
- Grandes esperanzas, de Charles Dickens
- Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, de Luis Sepúlveda
- La herida del tiempo, de J. B. Priestley
- La hoja roja, de Miguel Delibes
- La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes
- La voz dormida, de Dulce Chacón
- Los gozos y las sombras, de Gonzalo Torrente Ballester
- Obabakoak, de Bernardo Atxaga
- Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez
- Rayuela, de Julio Cortázar
- Retratos de ambigú, de Juan Pedro Aparicio
- Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes
- Si me necesitas, llámame, de Raymond Carver
- Soldados de Salamina, de Javier Cercas
- Tombuctú, de Paul Auster
- Tres rosas amarillas, de Raymond Carver
- Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura
- Vernon Subutex, de Virginie Despentes
Para conocerte a ti mismo
- El arte de amar, de Erich Fromm
- El lobo estepario, de Hermann Hesse
- Hojas de hierba, de Walt Whitman
- Ilusiones y Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach
- La mala costumbre, de Alana S. Portero
- La señora Dalloway, de Virginia Woolf
Para subir la temperatura
- Seda, de Alessandro Baricco
- Sexus, de Henry Miller
Para enamorarse
- La voz a ti debida, de Pedro Salinas
- Poemas, de Emily Dickinson
- Poesía completa, de Julio Garcés
- Razón de amor, de Pedro Salinas
- Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa
- Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda
Aventuras
- El Conde de Montecristo, de Alejandro Dumas
- El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad
- La dama de Berlín, de Frank y Vautrin
- La isla del tesoro, de R. L. Stevenson
- La Odisea, de Homero
- La reina del Sur, de Arturo Pérez-Reverte
- Las inquietudes de Shanti Andía, de Pío Baroja
- León, el africano, de Amin Maalouf
- Sinuhé, el egipcio, de Mika Waltari
- Una princesa en Berlín, de Arthur R. G. Solmssen
- Vuelo nocturno, de Antoine de Saint-Exupéry
Ciencia ficción
- La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares
Misterio
- Drácula, de Bram Stoker
- Leyendas, de Gustavo Adolfo Bécquer
